Friday, October 15, 2010

Ley de medios ...

Si tuvo la oportunidad de escuchar el video existe una parte que es importante destacar : un periódico cada 15000 habitantes.Tal era la libertad de prensa por ese entonces que florecieron vertientes innovadoras en el arte de comunicar, cada una fiel a su estilo y manifestando una particularidad de pensamiento generando adeptos y detractores. Esta información era comentada en sitios de reuniones tradicionales donde las consecuencias eran consideradas según qué poder de influencia podía llegar a tener el grupo al que se le había transmitido la información en cuestión.


Desde luego, el problema reside en qué se entiende como “poder de influencia”, es decir, el grado de “acción” que se pueda derivar como consecuencia de ésa información. A modo de ejemplo y, salvaguardando las diferencias entre un caso y otro, podemos mencionar el alto grado de interés de la opinión del mundo entero por 33 mineros sepultados vivos a 700 metros de profundidad y su rescate, transmitido en vivo al planeta; en donde se invirtieron millones de dólares y participaron mas de un millar de personas en el mismo. La atención puesta al desenlace de una historia que despierta la curiosidad de tanta gente hace poner a prueba todo el potencial y especialización a disposición del hombre para la consecución de un objetivo, hasta tal punto que se ha considerado un avance de la solidaridad y tesón del ser humano por vencer las vicisitudes de la explotación del hombre por el hombre. Desde otro lado, y buscando mantener de lado connotaciones de valor con respecto a la vida, podemos mencionar la desidia de un Estado al presentarle a 30 ciudadanos que necesitaban su pronta intercesión, pero tal información no suscitó el interés de factores de influencia y pasaron como una anécdota de vital importancia sólo para aquellos que lo vivieron en persona y en cierta medida algunos de sus allegados.


Muchos mencionan que la información es poder, pero cuando es necesario definir poder, la escala de virtudes (desde el punto de vista de las vivencias que uno encarna como persona ante una sociedad) que se le asigna a tal palabra dista de manera más amplia.


En mis épocas de adolescente me perseguía un temor que me preguntaba alguna vez si mis inclinaciones por bregar por una parte de la sociedad con mayor acceso a la formación de competencias para su desarrollo podrían llegar algún día a tocar algún interés poderoso, a tal punto de que se llegase a publicar en algún medio importante (antes lo consideraba importante, ahora no) alguna difamación hacia mi persona y qué sería de mi vida posterior, buscando revertir un estigma colocado por parte de algún “poderoso”. Hoy ya mayor, considero la vocación como el motor que impulsa al ser humano por mejorarse día a día y a fomentar las ganas de seguir viviendo para la consecución de tal objetivo en cualquier área en que se desarrolle.


Años desperdiciados para muchos de mis allegados han transcurrido, hasta tal punto que en sus caras ví a la lástima contemplándome como un desperdicio del potencial y capacidad personal para el beneficio particular, y a modo de cierre me parece digno mencionar algunas palabras de Güemes: “Trabajemos con empeño y tesón que si las generaciones presentes nos son ingratas, las futuras venerarán nuestra memoria que es la recompensa que deben esperar los patriotas.”


Mayor información, menor información para qué. La atención la suscitan aquellas situaciones que despiertan en el el ser humano la madre de todas las causas: la curiosidad... de hasta donde puede llegar uno como persona si se siente competente o, de ser humano, si siente a la palabra persona como algo mayor. Dos caras de una misma moneda pero diametralmente opuestas...


video

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